El otoño se presentó con lluvias que marcaron un cambio luego de meses sin precipitaciones, lo cual había afectado de lleno las regiones agrícolas del país. En Santa Fe, al margen del impacto sobre cultivos extensivos, la escasez de humedad le pegó duro a algunas economías regionales, como el sector legumbrero, que tiene un singular desarrollo productivo e industrial en el departamento Constitución, al sur de “la bota”.


































