Un gigantesco estudio mundial concluye que el número de personas mayores de 30 años con presión arterial alta se ha duplicado en los últimos 30 años, y más de la mitad de ellas no reciben tratamiento para ello.
Y eso a pesar de que existen muchos tratamientos baratos y fáciles, desde una dieta más sana y ejercicio hasta pastillas que reducen la presión arterial de forma segura mediante diversos mecanismos.
































