"Hay muchas cosas que no sabemos del COVID-19, pero una cosa que sí sabemos es que hay una enorme diferencia en la mortalidad según la edad; no es que los jóvenes no se contagien, pero son principalmente los mayores quienes mueren por esta enfermedad. Las personas de más de 70 años tienen un riesgo de morir mil veces mayor que los niños. De hecho, entre los más chicos, el COVID-19 es más leve que la influenza estacional; en cambio, entre los mayores, es mucho peor que la influenza", comparó el experto. "Si no se toma ninguna medida se va a infectar la misma proporción de cada grupo etario hasta llegar a la inmunidad de rebaño, y, si se aplica una cuarentena general, universal, también habrá jóvenes y viejos infectados: en ambos casos hay muchas personas grandes contagiadas y, por eso, muchas muertes", advierte y añade que "sin embargo, si protegemos a los mayores y a otros grupos expuestos a grandes riesgos, pero los más jóvenes viven con normalidad, cuando alcancemos la inmunidad de rebaño tendremos más contagiados entre los jóvenes y menos entre los grande, entonces, la mortalidad total será menor". "La clave para mantenerla baja es proteger a los mayores mientras la pandemia está asolando, asegurándose de que no se prolongue demasiado, porque entonces ya no se los podrá cuidar, solo es posible hacerlo exitosamente por una cierta cantidad de tiempo", aclara.