Las manifestaciones de la migraña son particulares y se caracterizan por dolores de cabeza más intensos, que vienen acompañados de otros síntomas como náuseas, sensibilidad a la luz, sonidos u olores y dificultad para concentrarse. Existen desencadenantes que favorecen la aparición de episodios, como situaciones de estrés y ansiedad, ciertos olores o perfumes, ruidos intensos y luces brillantes, alcohol y tabaco, cambios hormonales durante el ciclo menstrual, uso de pastillas anticonceptivas, ejercicios intensos, cambios en los patrones del sueño, ayuno prolongado y algunos alimentos como chocolate o quesos duros.