En cinco años, el Plan Nacional de Prevención del Embarazo No Intencional en la Adolescencia (ENIA) ayudó a reducir a la mitad los embarazos adolescentes en Argentina. Este logro es significativo en términos de salud reproductiva y desarrollo social, ya que, según el Ministerio de Salud de la Nación, siete de cada diez embarazos en adolescentes de entre 15 y 19 años y el 85 % de los embarazos de niñas menores de 15 años no son intencionales. De hecho, muchos de ellos son resultado de abusos sexuales.


































