"La obesidad es una enfermedad porque se acompaña de complicaciones médicas que son en su mayoría silenciosas", advierte la doctora Irina Kovalskys (M.N. Nº 80503) médica pediatra argentina, especialista en Nutrición. Y agrega: "Entonces, si bien en apariencia un niño o adolescente puede mostrarse muy saludable, en realidad, la mayor parte de las complicaciones -ya sea médicas como cardiometabólicas- están sucediendo en su organismo. Y que esto suceda en la infancia, para la mayor parte de la gente, es una novedad. Se cree que solo los adultos tienen enfermedades cardiovasculares, enfermedades hepáticas, o diabetes asociadas con la obesidad. Sin embargo, los niños y los adolescentes también pueden tener hipertensión arterial, dislipidemia, hígado graso, o trastornos del metabolismo de los hidratos de carbono (es decir, de la glucosa) o prediabetes. Pero si no hacemos estudios para detectarlo, no lo vamos a ver".


































