Por su parte, Marta Eugenia Braschi, médica pediatra, hebiatra y toxicóloga del Grupo de Trabajo en Adicciones de la SAP, sostuvo que "también se han reportado alteraciones en el razonamiento, la expresión verbal, en la memoria a corto plazo, en la comprensión del lenguaje, en percepciones visuales, habilidades de la lecto-escritura y modificaciones en las escalas de impulsividad e hiperactividad". Otras manifestaciones generadas por el consumo en el embarazo y la lactancia indican variaciones en el tamaño cerebral en la primera infancia, alteraciones de la conciencia y deterioro en el proceso de succión y de la tonicidad muscular. Incluso por el consumo de cannabis, en el primer mes postparto se detectaron alteraciones del desarrollo motor al año de vida.