Mientras la muerte de Liam Payne sigue siendo un misterio, la fiscalía encargada de investigar el hecho lo caratula como una "muerte dudosa" y ha dado a conocer las conclusiones de la autopsia. En la habitación del músico se incautaron diversas sustancias que indicarían una situación previa de consumo de alcohol y estupefacientes. Además, se tomaron declaraciones a cinco testigos para reconstruir las últimas horas de la víctima.
































