El siniestro, que se repite en su forma pero cada vez tiene un nuevo nombre y apellido, fue en la localidad santafesina de Sanford poco antes del mediodía de este martes. Lucas González tenía 22 años y quedó sepultado por restos de molienda de cereal en el silo de un molino mientras cumplía tareas de limpieza. Los Bomberos pudieron rescatarlo por un ingreso lateral de la estructura, con vida pero descompensado. Los médicos del servicio de emergencias ordenaron su traslado a un centro de salud de Casilda, donde falleció.


































