Agustín Trovetti Colombini es guardavidas y casualmente se encontraba en las cercanías. “Estábamos en el Espigón reunidos con mis compañeros del grupo Yacaré planificando la temporada. Entonces llega alguien diciendo que tres personas se estaban ahogando. No lo dudamos y corrimos hasta allá. Yo fui el primero en llegar. Estaba exhausto porque son como dos mil metros hasta la costa. Encima, después de los primeros veinte metros en el agua el barro es tremendo. Cuando llegué a la orilla veo a tres personas, cuando estaba a cincuenta metros, ya sólo se veían dos. Pude sacar a una mujer, pero el hombre se hundió a pocos metros de donde ya estaba. Traté de agarrarlo al tanteo pero no lo pude encontrar, recordó Agustín, que minutos después del rescate se descompuso y debió ser asistido por un equipo de salud.