-No, a nosotros no nos cerraba. Yo estaba convencido que le iban a robar, le decía que no lo haga, pero desistió y viajó con su hermano. Esta gente (por los delincuentes) lo iban engañando por Facebook, lo citaron en un lugar, después le cambiaron el punto de encuentro y cuando él (Lautaro) empezó a sospechar le dijeron: “Mirá a la moto la tengo acá lista para vender, si no la querés se la vendo a otro”, él se apresuró, llegó al lugar, lo emboscaron y cuando salió a correr le dispararon y uno de los impactos fue en la cabeza. Cuando mi otro hijo lo fue a socorrer le empezaron a disparar a él también, por suerte no hubo otra desgracia, porque también estaba una amiga de mi hijo más grande y un amigo de Lautaro.