Personal de la Agencia Provincial de Seguridad Vial con apoyo de Gendarmería protagonizaron este martes por la tarde una persecución tan espectacular como milagrosa, porque siguieron por cerca de 240 kilómetros a altas velocidades (con disparos de arma de fuego incluidos) a un camión con acoplado y, por fortuna, no hubo que lamentar víctimas.


































