Dos jóvenes de 20 y 22 años de Paraná acordarán penas de 12 y 20 años, tras admitirse responsables del crimen de uno de los choferes oficiales del Gobierno de Entre Ríos, quien fue hallado calcinado en un auto incendiado con un disparo en la cabeza y con sus dos manos amputadas y arrojadas en un basural de esa ciudad entrerriana a principios de año.































