Diego Ridiero "cayó" -en sentido literal- delante de un control de Gendarmería Nacional (GNA) que realizaba tareas de rutina sobre la Ruta Nacional Nº 11, en el extremo sur de la localidad de Candioti, unos 30 km al norte de la capital santafesina. El motociclista improvisó una maniobra para esquivar el retén policial y terminó derrapando en el asfalto caliente de noviembre del 2020.


































