La Secretaría de Derechos Humanos y Género de la Facultad de Derecho de Rosario (UNR), en conjunto con la Cátedra de Derecho Penal II de dicha casa de estudios, realizaron el pasado jueves 2 de junio un "conversatorio sobre crímenes de odio", que tuvo en el centro de la escena el denominado "caso Vanesa Zabala", ocurrido en 2013 en la ciudad de Reconquista.
Para hablar de la temática enfocada en los "travesticidios y transfemicidios", la actividad contó con la presencia en el panel del camarista penal santafesino, Fabio Mudry, quien formó parte del tribunal que revisó la sentencia en la que se condenó a los culpables.
"Vanesa Zabala fue víctima de hechos terribles de violencia por su identidad de género. La violaron y la mataron. Su muerte es un travesticidio más de los que lamentablemente siguen ocurriendo en este país", dijeron los organizadores en su cuenta de la red social Instagram.
Crédito: GentilezaPerspectiva de género
Además, cuestionaron que "a Vanesa se la vuelve a vulnerar con el accionar del sistema de justicia penal" con "una investigación penal desarrollada sin ninguna perspectiva de género y diversidad, sin seguir los protocolos de investigación frente a un travesticidio, que ni siquiera respeto su nombre, estando ya vigente la Ley de Identidad de Género".
En ese contexto destacaron el intento por "reparar" que refleja la sentencia de Cámara, la cual "dialoga con la sentencia de Diana Sacayan, y navega por el derecho al respeto a su identidad y a la búsqueda de verdad".
Finalmente, los organizadores apuestan a "seguir poniendo en debate y en tensión, fundamentalmente desde la universidad, para que la perspectiva de género deje de ser palabra y pase a reflejarse en los hechos".
La actividad contó con la participación de Guadalupe Mestres y Fabio Mudry, quienes conversaron con el auditorio del que formaron parte el titular y asociado de la cátedra, Dr. Jorge Illharrescondo, y Dr. Ramón Alfonso, el decano de la Facultad de Derecho, Hernan Botta, así como docentes, estudiantes y graduados.
Condena a perpetua
Vanesa Zabala tenía 31 años cuando fue asesinada la madrugada del 29 de marzo de 2013, mientras ejercía la prostitución en un descampado del acceso sur a Reconquista. La autopsia determinó que murió a causa de un fuerte golpe en la cabeza, aunque también tenía marcas de haber sido estrangulada y una profusa hemorragia anal que daba la pauta de que había sido empalada con un elemento contundente, que luego se supo fue un caño de un ventilador secuestrado en la casa de uno de los detenidos en ese entonces.
Pasaron más de cuatro años hasta que en diciembre de 2017 los jueces Gonzalo Basualdo, Claudia Bressán e Ireneo Berzano -Tribunales de Vera- condenaron a prisión perpetua a los cuatro asesinos. Luis Petroni, Gustavo Daniel Vallejos, José Daniel Villasboas y Ana Virginia Abasto, fueron hallados culpables de homicidio doblemente calificado por ensañamiento y alevosía, y por la participación de menores de edad.
Salvar el nombre
Un año más tarde, el 27 de diciembre de 2018, la Cámara de Apelación Penal de Vera confirmó la condena a perpetua. El tribunal de alzada, integrado por los camaristas santafesino Fabio Mudry, Bruno Netri y Roberto Prieu Mántaras, ordenaba que la víctima sea identificada con el nombre que había elegido y utilizaba.
En ese sentido, sostuvieron que se hace necesario el reconocimiento "a ser tratada de acuerdo con su identidad de género, y en particular, a ser identificada de ese modo en los instrumentos que acreditan su identidad respecto de sus nombres de pila, imagen y sexo con los que allí es registrada".
"Seguir llamando a Vanesa Zabala, con el nombre de Sergio Alexis Zabala, supone desconocer esa identidad con la que vivió y murió; y al mencionar su nombre Vanesa sólo como un alias, se continúa estigmatizando y criminalizando su memoria, aún después de muerta, por la actividad a la que se dedicaba y que la condujo a la situación en la que fuera asesinada", concluyeron.