Sergio, presidente de la vecinal Luján de la ciudad de Santo Tomé, vivió este lunes por la madrugada uno de los peores momentos de su vida: al regresar de trabajar como remisero, se encontró con su casa completamente revuelta y casi vacía. Le robaron electrodomésticos, mercadería y hasta la ropa de cama. Solo le dejaron la heladera.






































