Lo que parecía un episodio menor dentro de un maxikiosco familiar terminó convirtiéndose en el comentario obligado de todo barrio Las Mercedes, en Recreo. Todo comenzó cuando una comerciante revisó las cámaras de su local y asegura haber descubierto que un vecino —que además trabaja como movilero para un canal santafesino— habría aprovechado una visita para llevarse golosinas sin pagar.
































