Un informe pericial determinó que debajo de las uñas de Fernando Báez Sosa, asesinado a golpes hace casi 3 meses a la salida de un boliche de la localidad balnearia de Villa Gesell, se encontró material genético de Blas Cinalli, uno de los ocho rugbiers detenidos por el crimen, informaron este martes por la noche fuentes judiciales.


































