"No soy la primera persona a la que le pasa. Hay que pararlo y que nos deje en paz. Él se cree que vos sos de él toda la vida y que tenés que aguantar los golpes y humillaciones constantes. No podés vivir, no podés hacer tu vida, no podés ir al gimnasio, te contola todo, con quién hablás y qué hacés. Tenía celos de mi hermano, no podía ni ver a mi familia. Tenía que vivir encerrada y poner mi celular en modo avión para que no me entraran llamadas y mensajes, porque para él eso era terrible y empezaban los golpes", dijo con crudeza.