La investigación por el crimen de Gisela Bustamante, cuyo cuerpo fue encontrado la mañana del 6 de febrero de 2016 en la Estación Mitre, demoró cuatro años y medio en llevar a un sospechoso ante la justicia. La fiscalía lo caracterizó como un "femicidio sexual" al solicitar la prisión preventiva del imputado, que fue ordenada el sábado pasado, y espera una prueba clave: el análisis de ADN.

































