El fiscal Estanislao Giavedoni solicitará la pena de prisión perpetua para el hombre acusado de ser el autor del homicidio de Carlos Alberto “Pelusa” Farías, el arbolito asesinado en un local comercial de la peatonal de la ciudad de Santa Fe.
Así lo planteó el fiscal Estanislao Giavedoni en la audiencia preliminar, en la que el juez Nicolás Falkenberg admitió la acusación y dispuso que se realice un juicio por jurados.

El fiscal Estanislao Giavedoni solicitará la pena de prisión perpetua para el hombre acusado de ser el autor del homicidio de Carlos Alberto “Pelusa” Farías, el arbolito asesinado en un local comercial de la peatonal de la ciudad de Santa Fe.
El funcionario del MPA informó el requerimiento en la audiencia preliminar, la cual se desarrolló el miércoles ante el juez Nicolás Falkenberg en los tribunales de la capital provincial. El magistrado admitió la acusación y dispuso que la responsabilidad penal del acusado, Augusto Joaquín Monzón, se determine mediante un juicio por jurados.
En relación con el monto de la pena, Giavedoni planteó que “el hecho ilícito fue extremadamente grave”, y especificó que “se trató de un homicidio calificado por ser criminis causa, ya que el acusado mató a la víctima para poder robarle”. Al respecto, especificó que “lo atacó de forma inesperada, sorpresiva y fría, y con conciencia de su superioridad física sobre Farías”.
El fiscal precisó que “el ilícito fue el miércoles 21 de febrero de 2024, en el interior de un local comercial de venta de indumentaria en la peatonal, ubicado en San Martín al 2.600”. Señaló que “el acusado y la víctima –quien se dedicaba de manera informal al intercambio de moneda extranjera–, se encontraron en el comercio alrededor de las 13.30”.
“Farías fue hasta el lugar para concretar una venta de dólares pero, una vez allí, el acusado mostró que su verdadera intención era quitarle la vida y apoderarse ilegítimamente del dinero”, remarcó Giavedoni.
“Lo atacó a golpes en el rostro y en la cabeza”, aseveró.
“La víctima murió en el lugar y el acusado escondió el cadáver en el depósito del local, que estaba en la parte trasera del inmueble”, sostuvo el fiscal.
“Para procurar su impunidad, cubrió el cuerpo con bolsas que contenían prendas de vestir”, detalló, “además, limpió rastros de sangre que habían quedado tanto en el salón de ventas como en un pasillo que lleva al depósito”.
El funcionario del MPA también expuso que “el acusado luego sustrajo el teléfono celular de Farías y 20.000 dólares que llevaba consigo”.




