El frío no fue obstáculo. Tampoco el agua helada ni el barro. Lo único que importaba en ese momento era salvarle la vida a un perro que se debatía entre flotar y hundirse. La escena ocurrió en las últimas horas de la tarde del lunes, en la Laguna Setúbal, frente a la Costanera Oeste de Santa Fe, cuando un efectivo de la Policía Ecológica se arrojó al agua para rescatar al animal.

































