El jueves pasado María Inés Beltrán, una paciente de PAMI de 74 años, ingresó en una clínica de Quilmes por un fuerte dolor abdominal. Los médicos diagnosticaron que tenía cálculos en la vesícula y la dejaron internada para someterla a una cirugía después del fin de semana. El domingo a la madrugada, sin embargo, el teléfono despertó a los familiares de la mujer con un golpe inesperado: la había encontrado muerta en la vereda.


































