La compra por más de medio millón de dólares de una mansión en el barrio privado El Paso de Santo Tomé, volvió a poner en la mira de la Justicia el nombre de Vicente Matías Pignata. El joven empresario, recientemente vinculado al negocio de la fruta de carozo en la provincia de Mendoza, tuvo un desmesurado crecimiento patrimonial en los últimos años y aunque desde su entorno se esmeran por justificar el origen lícito de sus ingresos, pesan sobre él dos pedidos de captura: por el presunto delito de lavado de dinero proveniente del narcotráfico y por una condena por comercialización de estupefacientes que nunca cumplió.

































