Un grupo de personas volvía de una travesía a la laguna Navarrete, ubicada en Manzano Amargo (Neuquén) donde habían ido a pescar y a pasar todo el día. El camino, algo complicado para vehículos normales, tiene 11 curvas por eso, los aventureros viajaban en un vehículo tipo jeep. Sin embargo, por causas que aún se investigan, al llegar a la quinta curva, el conductor perdió el control del vehículo y cayeron por un barranco desde una altura de 60 metros. Uno de los ocupantes del rodado salió despedido y terminó aplastado, debajo del Jeep. Murió en el acto.

































