Una intensa búsqueda mantuvo en vilo a una comunidad del interior de Neuquén durante toda la noche del viernes, luego de que una nena de tres años se perdiera en una zona montañosa de difícil acceso.
En el paraje Las Lecheras, cerca de Caviahue, una niña fue hallada sana tras recorrer varios kilómetros sola durante la noche; un amplio operativo de búsqueda movilizó a fuerzas policiales y vecinos.

Una intensa búsqueda mantuvo en vilo a una comunidad del interior de Neuquén durante toda la noche del viernes, luego de que una nena de tres años se perdiera en una zona montañosa de difícil acceso.
Tras más de ocho horas caminando sola por el terreno agreste, la menor fue finalmente rescatada con vida, en un operativo que movilizó a fuerzas de seguridad, equipos de emergencia y vecinos del lugar.
La desaparición fue denunciada al caer la tarde en un paraje rural cercano a Caviahue, donde la niña se encontraba junto a su familia. El contexto geográfico, sumado al frío nocturno y la oscuridad, generó una fuerte preocupación por el estado de salud de la pequeña.
Según se informó, la menor fue vista por última vez alrededor de las 19.30, cuando se encontraba en las inmediaciones del puesto rural donde residía con su familia. Al notar su ausencia, los adultos iniciaron una búsqueda inmediata en los alrededores y dieron aviso a las autoridades.
Con el correr de las horas y ante la falta de novedades, se activó un protocolo de emergencia que dio inicio a un amplio despliegue de búsqueda en la zona, caracterizada por cerros, senderos irregulares y vegetación cerrada.
El operativo incluyó la participación de bomberos voluntarios, personal de Defensa Civil, efectivos policiales especializados y Gendarmería, además de vecinos que conocen en profundidad el terreno. Los equipos realizaron rastrillajes coordinados durante la noche, a pesar de las bajas temperaturas y las condiciones adversas.
El trabajo se concentró en caminos rurales, senderos naturales y sectores montañosos, con el objetivo de cubrir la mayor superficie posible en el menor tiempo. La prioridad fue localizar a la niña antes del amanecer, cuando el frío podía representar un riesgo mayor.
Finalmente, cerca de las 4.15 de la madrugada, uno de los rescatistas logró encontrar a la menor en un sector alejado del punto de partida. La niña estaba consciente, caminando y sin lesiones visibles, tras haber recorrido varios kilómetros durante la noche.
El hallazgo fue recibido con alivio por los equipos de búsqueda y la familia, que aguardaba noticias en medio de la angustia. La pequeña fue inmediatamente asistida en el lugar y trasladada a un centro de salud para una evaluación médica preventiva.
Los primeros controles médicos indicaron que la nena se encontraba en buen estado general, sin signos de hipotermia ni traumatismos de gravedad. De todos modos, quedó en observación para descartar cualquier complicación derivada de la prolongada exposición al frío y al esfuerzo físico.
Mientras la menor se recupera junto a su familia, la Justicia inició actuaciones para esclarecer cómo se produjo su desaparición y evitar que situaciones similares se repitan. El caso generó una fuerte conmoción en la comunidad local y puso en valor la rápida respuesta colectiva, clave para lograr un desenlace favorable.
El episodio dejó una profunda impresión en la región y volvió a poner en foco la importancia de la prevención y la atención permanente cuando se trata de niños en zonas rurales y montañosas.




