En la noche del jueves arribaron a Rosario unos 200 oficiales de la Gendarmería Nacional Argentina para prevenir acciones delictivas. El intendente local, Pablo Javkin, y el gobernador de Santa Fe, Omar Perotti, habían solicitado 300 efectivos en una reunión con el propio presidente, Alberto Fernández, pero hasta el momento recibieron 100 menos.



































