En concreto, la imputación describe que la noche del 24 de junio, alrededor de las 22, "estando en poder de dos canes raza pitbull, de gran porte físico y con antecedentes de ataques y mucha agresividad hacia otros animales y personas, y siendo consciente del alto riesgo de graves consecuencias que significaba para terceros que salieran a la vía pública sin adecuada supervisión suya y elementos de seguridad, y aceptando, resignándose y/o siendo indiferente ante las muy previsibles consecuencias dañosas que pudieran ocurrir, haberlos colocado en el jardín del frente de su casa dejando la puerta que da a la calle abierta".