Un hecho de violencia inusitada interrumpió lo que debía ser una salida familiar para ver fútbol. Ocurrió el lunes por la noche en el estadio Brigadier López, cuando un hincha de Colón arrancó de una patada una butaca en la platea oeste y golpeó en el rostro a un niño de 10 años que se encontraba presenciando el partido con su padre y un grupo de amigos.




































