Dos robos cometidos el 11 y el 19 de abril en el macrocentro de la ciudad terminaron en condena para un delincuente de 23 años, que el lunes pasado fue hallado dormido, debajo de un escritorio y junto a una botella de whisky, en el interior de un estudio jurídico. Una semana antes, había entrado a un jardín de infantes de la misma cuadra y su incursión quedó registrada por las cámaras de seguridad.

































