Paula Sánchez Frega luchó durante cuatro años para demostrar ante la justicia que fue víctima de Patricio Pioli, quien se convirtió el jueves pasado en el primer condenado por haber viralizado videos y fotos sexuales de su expareja. La joven influencer había mantenido una relación de pareja con el tatuador en La Rioja en el año 2017 que duró apenas ocho meses pero, según su testimonio, cuando decidió ponerle fin a la relación comenzó para ella lo que describe cómo “un infierno que no termina más” y la atormenta hasta el día de hoy.


































