En todo el país todavía se festeja el título de campeón del mundo de fútbol, luego de 36 años de espera. Y Rosario, la ciudad gobernada por Pablo Javkin, que vio nacer a las dos figuras principales del seleccionado argentino, como Lionel Messi y Ángel Di María -también estuvo ángel Correa, oriundo de la ciudad-, termina el año con otra triste realidad: la cantidad de homicidios no paró de crecer.



































