Es por ello que la magistrada le imputó haber puesto en peligro la vida y la salud de los menores mencionados, retirándose del lugar y dejándolos solos y encerrados por al menos 45 minutos, sin ventilación, con elementos de peligro, y extrema temperatura; colocando en situación de desamparo y abandono a los niños siendo éstos incapaces de valerse, teniendo además el deber de cuidarlos. Dicha situación se extendió hasta que el padre de uno de los niños pudo ingresar al lugar barreteando la entrada principal para poder así prestarles auxilio.