Un descuido dejó al descubierto la maniobra que venía realizando Paula Belén Bassi Charles en las planillas donde asentaba los movimientos de dinero. Ella era tesorera y persona de confianza en la empresa que le había dado trabajo, Coinauto, la concesionaria que Chevrolet tiene en la ciudad de Santa Fe. Al "saltar" la falta de dinero en las planillas contables, ella habría tratado de culpar a una compañera de trabajo que estaba de licencia, pero finalmente habría aceptado su responsabilidad cuando sus jefes la confrontaron. En primera instancia, Bassi Charles fue acusada de asociación ilícita y en la causa quedaron "pegados" su pareja, jefe de Reventas de la firma, la madre de ella y demás familiares. La causa pasó días atrás a manos de la Fiscalía de Delitos Complejos y dio un giro que permitió la liberación de la acusada, que había quedado tras las rejas desde el primer día de iniciado el caso.





































