Gustavo Elorrieta es gendarme, tiene 42 años y el 10 de julio viajó desde Buenos Aires a Roldán para visitar a sus dos hijos. Esa noche avisó que estaba con ellos y contento por el encuentro. Desde entonces sus allegados no pudieron volver a contactarlo. El lunes último, cuando no se presentó a trabajar, la Gendarmería activó su búsqueda.

































