"Se me partió el alma. Yo vengo de la época de antes. No es sólo el robo, el valor material, sino que lo más importante es lo sentimental. Ahí están los restos de mi mamá, mi papá, mi tío...", se lamentó Adrián, quien tiene 48 años y este martes se percató de que delincuentes habían atacado el panteón de su familia en el Cementerio Municipal.


































