Un secreto familiar del que nadie hablaba, siquiera puertas adentro, fue “blanqueado” entre los propios miembros de una familia sanjavierina mientras ampliaban la denuncia contra el “patriarca” que, borracho y enojado, había amenazado con una cuchilla a su exesposa porque había permitido que “la negrita” se fuera. Se refería a su hija de 36 años, a quien desde los 8 sometía sexualmente y controlaba de forma constante.


































