El hecho ocurrió la madrugada del 23 de febrero pasado, cuando dos delincuentes irrumpieron en una vivienda ubicada en el barrio José Hernández, de San Lorenzo, en la zona sudoeste de la ciudad. El padre (Walter G.) junto con sus dos hijos (Brian y Ernesto) lograron reducir a los ladrones, los agredieron y posteriormente dieron parte a la Policía y se los entregaron.



































