Las urgencias son distintas. Y pareciera ser que las motivaciones también, aunque Colón tiene la posibilidad de despedirse con una victoria ante su gente, ya que el de mañana será el último encuentro como local de la temporada.
Arsenal tomó aire con el triunfo de la semana pasada ante Olimpo. Le sacó tres puntos a River y sabe que un par de buenos resultados ante Colón y Estudiantes (los dos rivales que le quedan), pueden dejarlo afuera de la Promoción. Ni siquiera tiene la obligación de ganar los dos partidos, aunque seguramente vendrá a tratar de aprovechar cualquier ventaja que le pueda dar Colón para llevarse los tres puntos.
Se sabe cómo juegan los equipos de “Lechuga” Alfaro. Mucho más en estos tiempos en los cuales el resultado gobierna para estos equipos que tienen, ni más ni menos, un adversario que infunde miedo como River, peleando allí abajo en la tabla del descenso.
¿Por qué “pelea” Colón?
Alejado de toda chance, Colón viene de jugar un partido tácticamente interesante ante River. Lo pudo ganar; pero terminó empatándolo cuando no pudo aprovechar un contragolpe para darle el golpe de suerte a River.
El 4-4-1-1, achicando bien los espacios del medio hacia atrás y tratando de retener lo máximo posible la pelota, fueron los fundamentos tácticos y estratégicos del equipo sabalero. Arriba, el Bichi Fuertes sabía que podía tener una o dos oportunidades. Estuvo cerca en el primer tiempo, cuando colocó un frentazo que se fue cerca del palo izquierdo de Carrizo; y en la segunda, no perdonó: caño a un defensor y definición con el empeine para colocar el 1-0 que luego no se pudo mantener.
Para mañana, Mario Sciacqua seguramente intentará que los volantes tengan mayor presencia en el campo rival y, si es posible, pisando el área de enfrente. No lo pudo hacer Luque, ante River, muy preocupado por las subidas permanentes de Ferrari; ni tampoco lo terminó de capitalizar Moreno y Fabianesi. Para mañana, la situación de ambos será diferente. Luque tendrá un duelo personal con otro jugador que suele complicar, como Adrián González, el ex Unión y San Lorenzo. Por su parte, Moreno deberá enfrentarse con otro jugador de dinámica como es Caffa.
Lo mejor que mostró el equipo ante River, más allá del orden, fue la recuperación de la solidez defensiva, algo que se convirtió en un déficit permanente durante toda la campaña.
Colón tiene 21 puntos y quedan seis por jugarse. “Si ganamos los dos partidos, terminaremos redondeando un torneo aceptable y superaremos la barrera de los 50 puntos. No estará tan mal”, comentaban algunos allegados a la dirigencia. De todos modos, el objetivo al principio del torneo no era éste, sino el de pelear más arriba y asumir un protagonismo que casi nunca se tuvo. Sólo en el torneo anterior, cuando se fue Mohamed y agarró Gamboa, el equipo tuvo un pasaje en el que dos o tres victorias seguidas lo pusieron cerca de la punta. Precisamente, el partido ante Independiente en Santa Fe, ya con el Turco como DT rojo, desinfló esa posibilidad que tuvo el sabalero de pelear por algo. Muy poco para semejante expectativa y nivel de inversión a la hora de conformar el plantel.
¿Qué se juegan?
Algunos jugadores tienen la chance de rendir los últimos exámenes. Hay algunos que ni siquiera aparecen entre los concentrados, como Federico Higuaín, quien fue adquirido por Colón y seguramente será ofrecido como parte de pago o en carácter de préstamo a otro club. Lo propio ocurre con Larrivey, en tanto que Ricardo Gómez y Mendoza (ambos al banco) tendrán la chance de mostrarse, si les toca entrar, a pesar de que las oportunidades fueron muy escasas para ambos, sobre todo para el exvolante de Gimnasia de Jujuy.
Colón quiere mantener a Prediger y sabe que Ledesma —con otro año más de contrato vigente— le puede dar buenos resultados si es que tiene continuidad. Habrá que ver cuál es el camino que toma Fuertes y en qué estarán pensando Sciacqua y Lerche a la hora de buscar los refuerzos para este plantel.
Así como hay jugadores que rinden materias clave para continuar en el club y otros que ya no tendrán, ni siquiera, esa posibilidad, hay otros chicos que también siguen teniendo pruebas de fuego: para mañana, será otra vez el turno para el Colo Lesman en virtud de que Colón no hizo uso del 225 pues Raldes no se lesionó, aunque el boliviano tampoco se concentrará para este partido por dificultades en la salida de los vuelos.
































