Tolerancia cero, paciencia menos diez. Así vive el fútbol argentino su increíble “día a día”. Es figura de “silla eléctrica” con la que se compara a los bancos de los entrenadores parece reflotar por estas horas en el mundo del ascenso, donde Colón busca su retorno a la Primera División de la mano de Medrán.



































