Entre el 2001 y el 2003 se produjo su “explosión”. En el 2004, se fue al Basel de Suiza en una cifra cercana a los 4 millones de dólares. Fue la transferencia más importante hasta ese momento. Su salida posibilitó la llegada de algunos refuerzos de importancia y el considerable avance en la construcción del predio. Se recuerda la famosa frase de Vignatti, cuando ya había dejado de ser presidente pero conducía el fútbol de Colón, al señalar “vamos a tirarnos una canita al aire”, con ese equipo que se armó con el Coco Basile de entrenador. Después de jugar en Suiza y en México, César Carignano cumplió con aquello del “sentido de pertenencia” y quiso regresar a Colón. Ya no fue igual, pero quedó en la memoria colectiva lo que le aportó al equipo en aquellos años de muchos goles y actuaciones. Con jóvenes 37 años, además de transitar por los medios, ya lleva escritos tres libros. Y es claro y contundente, en una amena charla en “Café con Fútbol”, el histórico programa deportivo que se emite por Cable y Diario.





































