El delantero Darío Gandín se transformó anoche en jugador del Necaxa de México, y se sumó así a su ya ex compañero de equipo y también atacante, Ismael Sosa, que viajó hasta Turquía para incorporarse al Gaziantespor.
Por el ex Argentinos Juniors, los turcos pagaron 3.000.000 de euros; mientras que por el “Chipi” los mexicanos abonarán 1.500.000 dólares. Esta será la segunda experiencia en el fútbol mexicano para el ex Rafaela y Colón, formado en Agua y Energía (equipo de la Liga que jugó el último partido con un juego de camisetas blancas que mandó el “Chipi” de regalo desde Avellaneda).
“Espero que no se me vaya nadie más”, suplicó el entrenador Daniel Garnero ante el hecho consumado de la salida de Gandín. Y todavía es posible que en las próximas horas se aleje también el lateral izquierdo Lucas Mareque.
La disponibilidad de Gandín para que fuera transferido al club mexicano se dio porque a Colón, cuando Independiente le compró la mitad del pase, le quedó debiendo 400.000 dólares. Pero como hay tan buena relación entre los dirigentes de ambas instituciones, los sabaleros nunca presionaron por esa plata.
Sin embargo por Avellaneda siempre quisieron saldar esa deuda y ni bien reciban la primera suma por la venta de Gandín, que el domingo viajará a México, le reintegrarán el dinero a la entidad del barrio Centenario.
































