La frialdad de los números condice con el nivel futbolístico en decadencia que fue teniendo el equipo. Ya no quedó aquel aliciente de partidos en los que merecía más y se conformaba sólo con empatar o partidos en los que la incidencia arbitral era decisiva para la definición del resultado. Colón terminó jugando muy mal el torneo, con un equipo que se fue cayendo y que dio una imagen de abatimiento peligrosa. Inclusive, aquellos jugadores potenciados por Gorosito, también fueron bajando notablemente su nivel. No alcanzó con el primer tiempo de Pierotti ante Arsenal para salvarse de la crítica generalizada. Hablo de Pierotti, porque fue un gran "descubrimiento" de Pipo cuando lo mandó a jugar de punta. Creció, llegó a un pico interesante, se fue a Italia a apurar el trámite de ciudadanía y su regreso fue tan desdibujado como la distorsionada imagen general de sus compañeros.

































