El 15 de agosto de 2019, en el marco de su participación internacional en la Copa Conmebol Sudamericana, Colón salió a jugar en el Cementerio de los Elefantes con la obligación de "ganar o ganar" ante el humilde Zulia de Venezuela por los cuartos de final que lo depositarían (hazaña en el Mineirao mediante) en esa recordada final de los 40.000 sabaleros en La Olla contra Independiente del Valle de Ecuador. Colón, que había perdido la ida 1-0 en Maracaibo, estaba obligado a "ganar o ganar", porque sino quedaba eliminado; una situación similar a la que se dará este lunes, a las 21.10, contra All Boys en Floresta; al equipo de Diego Osella sólo le sirve la victoria en los 90 minutos reglamentarios.




































