Desde mucho antes de la llegada del plantel a Buenos Aires, se empezó a notar el clima de espera festivo para el plantel de Colón. La cartelería en lugares estratégicos, como la 9 de Julio, las adyacencias del hotel y la cercanía al Monumental, marcaban el termómetro histórico que vive la gente de Colón. Las filiales de Buenos Aires, entre ellas la Agrupación 1985, esperaron incluso la llegada del plantel al hotel con banderas en el lobby y en la confitería del mismo, mientras se anunció el banderazo para ayer a la siesta, antes de que el plantel partiera con destino al Monumental.


































