Sin dudas que luego de lo que fueron horas agitadas, calientes y mediáticas, fundamentalmente con el presidente José Néstor Vignatti instalado como hace tiempo no se daba en el centro del ring mediático nacional (TN en tele, La Red en radio, etc.), Colón espera con tranquilidad lo que debiera ser en las próximas horas la reprogramación de las semifinales y la gran final, por lo pronto con una certeza física: se jugará todo en la tierra cuyana de “Chiqui” Tapia, en el Estadio del Bicentenario, enclavado en esa hermosa postal con la Ruta 40 que conecta la tierra del sol (San Juan) con la tierra del vino (Mendoza).

































