"La base de un equipo es el 1259". La frase tiene origen en los años 60, cuando Juan Carlos Lorenzo, el Toto, era uno de los entrenadores más importantes de Argentina. De hecho, dirigió a la selección en el histórico Mundial de Inglaterra en 1966. La cifra es fácil de entender. Quiere decir que la base de un equipo de fútbol con aspiraciones de protagonismo, competitivo, está apoyada en el arquero (1), el primer zaguero central (2), el volante de contención (5) y el delantero de área (9). Por ahora, Colón cerró a dos de los cuatro, tiene casi abrochado el tercero y hay varias opciones para la cuarta columna. A la experiencia para que no le hagan goles con Marcos Díaz y el rodaje para hacer goles de Emmanuel Gigliotti, está a casi nada de cerrarse el "2" con oficio: todos los caminos conducen a Guillermo Ortiz, que viene de jugar en Chile y cuya ficha es de Godoy Cruz Antonio Tomba de Mendoza.


































