A pesar del frío, Colón llevaba al Oeste su veranito de San Andrés (Yllana): tres sin recibir goles, siete de nueve, distancia achicada al puesto del Reducido y el arco cerrado durante tres partidos. Esa aparición salvadora de Christian Bernardi en la ciudad de Zárate suponía todo un envión anímico para ir a encarar este desafío pendiente contra el “Gallito”.
































