El fútbol ecuatoriano se divide, desde siempre, entre el Barcelona de Guayaquil y el Emelec. Son como Boca y River, los dos más grandes, terciando El Nacional. Si bien en los últimos años apareció primero Liga de Quito y después Independiente del Valle, a la historia del balompié de la mitad del mundo la disputan el amarillo de Barcelona y el azul eléctrico de Emelec. Los separa un título: 15 contra 14, a los dos grandes que animan el llamado “Clásico del Astillero”.

































