Mezcla de habilidad, confianza y guapeza. Si hubo una figura para rescatar en Colón, fue la de Facundo Farías, el pibe de 18 años del que se está hablando mucho y por el que ya empiezan a llegar tanteos y hasta alguna oferta concreta, del exterior y también de la Argentina. Incisivo, encarador, fuerte físicamente para “bancarse” las patadas que le tiraron los defensores de Godoy Cruz que no tuvieron compasión con él, el chiquilín de Vecinal Los Hornos volvió a demostrar que no tiene techo y que se convirtió en una aparición desequilibrante y explosiva como hacía mucho tiempo no pasaba en el fútbol de Santa Fe.




































